¿Cuántas parejas se reconcilian después de pelear?

La mayoría de las parejas se pelean. Es una parte inevitable de una relación. Tanto si se trata de hacer que la relación funcione como de mantener conversaciones adultas, es inevitable que se produzcan algunas peleas a gritos. La buena noticia es que, según los estudios, más de la mitad de las parejas que se pelean acaban reconciliándose (aunque hayan adoptado enfoques diferentes). Si tú y tu pareja seguís juntos después de dos años de peleas constantes, puede que haya una razón para ello. ¿Quizás ambos aprendieron algo de su pelea que significa que pueden comprometerse en la próxima? ¿O tal vez os hayáis dado cuenta de lo bien que estáis ahora los dos? Sea cual sea el caso, tenemos información útil para ayudaros a retomar el camino:

Qué hacer en una pelea

Si tú y tu pareja tenéis una discusión, lo primero que debéis hacer es hablar de la pelea. Esto os ayudará a ambos a entender lo que ha pasado y os dará más posibilidades de reconciliación. Si no podéis hablar porque estáis en la otra habitación, intentad escribir lo que ha pasado para que ambos podáis entender qué ha provocado la discusión. A continuación, tómate un tiempo fuera de la pelea para pensar en lo que ambos defendéis y por qué os peleáis. Intentad averiguar cuáles son vuestras prioridades y elaborad un plan para trabajar en ellas. Una vez que hayáis identificado lo que ambos defendéis, haced una lista de las cosas a las que estáis dispuestos a renunciar para alcanzar vuestros objetivos de pareja. Por último, rompe el hielo hablando de lo que te enorgullece y de lo que te gustaría atribuirte. Si no puedes hablar de lo ocurrido porque tu pareja está comiendo o ha salido de la habitación, también es una buena señal.

Comunícate más.

Una comunicación sana es la clave de una relación feliz. Incluso cuando tienes problemas, es importante hacer saber a tu pareja lo que está pasando. ¿Qué haces cuando estás frustrado o enfadado? Puedes decir: «Odio esto». Eso no es una buena comunicación. Si necesitas hablar pero no sabes cómo empezar la conversación, probablemente debas tomarte un tiempo y concentrarte en lo que estás haciendo antes de decir lo que piensas. A veces, la única manera de conseguir que tu pareja te escuche es utilizar un método diferente. Si necesitas hablar con tu pareja, pero está en el ordenador o en el teléfono, dilo. Si no te escucha, es el momento de prestar atención a lo que necesitas decir en lugar de cómo quieres decirlo.

No tengas miedo de disculparte.

Pide disculpas. Es un gran alivio. Te has aguantado durante mucho tiempo. Has sido un poco… Ugh. Mucha gente dice «lo siento» y luego siente la necesidad de añadir «pero no lo siento por…», «sólo quiero decir que…», o «no me importa lo que hayas hecho o dicho». Eso no es una disculpa y tienes que dejar de decirlo. Si quieres disculparte, hazlo en privado. Si necesitas pedir perdón en público, hazlo en privado. Pide disculpas cuando lo necesites y no te preocupes por pedir perdón por lo que hiciste o dijiste. Todo el mundo tiene límites y no es necesario pedir perdón por todo. Si tienes que pedir perdón por haber comido demasiado helado o por haber derramado el café en el sofá, dilo y sigue adelante. Pedir perdón es una parte importante de cualquier relación. Es una señal de que te importa y de que estás dispuesto a empezar de nuevo. Si has cometido un error, te has metido con alguien o has herido los sentimientos de alguien, di «lo siento, sé que esto no te parece bien».

Intenta no desquitarte con el otro.

Todos cometemos errores, incluso los mejores. Nadie es perfecto y es importante recordarlo cuando se tiene una relación. El problema viene cuando ambos empezáis a responsabilizaros de las acciones de la otra persona. Si tú o tu pareja habéis hecho algo mal, primero pedid disculpas a la otra persona y luego, si lo necesitáis, desahogaos con ella. Los dos tenéis que asumir la responsabilidad de vuestros actos. Si ambos se equivocan, los dos lo lamentarán. Es la forma más fácil de empezar el proceso de curación.

Tómense un descanso y vuelvan juntos renovados.

Hace poco, me peleé con un colega con el que había estado practicando durante los últimos seis meses. Un día me solté y le grité, y él se desquitó gritándome a mí. Esto es lo que ocurre cuando llevas meses teniendo problemas con tu compañero y finalmente te tomas un descanso y vuelves a él fresco. Sin embargo, después de los gritos, me sentí muy bien al hablar con alguien que realmente me escuchaba. Aunque sólo fue una pausa, nos tomamos un tiempo para hablar de lo que había pasado. Hemos solucionado nuestros problemas y hemos empezado de nuevo.

Volver a encontrar un terreno común.

Aunque te sientas bien gritando al otro, pelear no es la solución. Puede que te haga sentir poderoso y en control, pero no hará nada por tu relación. Hay tantas formas de comunicarse con tu pareja que cuando uno de vosotros grita, el otro se siente herido, abandonado y estúpido. Tiene que haber un terreno común, de lo contrario no te hablarán ni te escucharán. Si tú y tu pareja tenéis opiniones políticas o religiones diferentes, intentad hablar entre vosotros sobre lo que ambos creéis. Si tenéis intereses o aficiones diferentes, buscad la manera de incorporarlos a ambos.

Conclusión

Aunque todos nos peleamos en las relaciones, es importante recordar que, una vez superados los gritos, la reconciliación es posible. Si tú y tu pareja seguís juntos después de dos años de peleas constantes, puede que haya una razón para ello. ¿Quizá ambos hayáis aprendido algo de vuestra pelea que os permita llegar a un acuerdo en la próxima? ¿O tal vez os hayáis dado cuenta de lo bien que estáis los dos ahora? Sea cual sea el caso, tenemos información útil para ayudaros a retomar el camino:

Comunícate más. Intentad poneros de acuerdo en lo que es importante para ambos y seguid comprometidos con ello incluso cuando las cosas se pongan difíciles.

Tómense un descanso y vuelvan juntos renovados. Cuando ambos están tranquilos, la comunicación debería ser fácil, no difícil. Si alguna vez sientes que estás perdiendo el control, intenta tomarte un descanso y volver con tu ex a estar juntos con una perspectiva nueva.

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